jueves, 13 de julio de 2017

ENTREVISTA A ROSA RIBAS AUTORA DE ‘LA LUNA EN LAS MINAS’ (@RosaRibas @EdicionesSiruela )



Hola, Rosa, antes de comenzar con la entrevista, además de agradecerte tu amabilidad por colaborar con mi blog, me gustaría que nos hablaras un poco sobre ti, por si alguien aún no te conoce. 

¿Cuándo supiste que querías ser escritora?

Cuando en la escuela descubrí que los textos que escribía causaban un efecto sobre mis compañeros, que les gustaban; cuando vi que uno de mis relatos, una historia tristísima que escribí con diez años, consiguió emocionar al chico más “duro” de la clase, que, para más señas, era el que me gustaba. Creo que ahí timé conciencia del poder de la narración.

¿Tiene tu vida profesional relación directa con tu faceta como escritora?

Desde hace unos años, en 2008 me dedico por completo a la escritura. Pero tanto mi profesión anterior como mis estudios tenían que ver con la lengua. Estudié filología hispánica y durante muchos años fui profesora en la universidad.

¿Cómo te formaste como escritora?

Escribiendo y leyendo. Bueno, mejor al revés, leyendo y escribiendo.

¿Tienes alguna manía al ponerte a escribir?

Tengo hábitos que tal vez vistos desde fuera puedan parecer manías. Pero son secretos.

¿Prefieres algún lugar o momento a lo largo del día para escribir?

Me gusta más escribir por la mañana, mi mente funciona mejor.

Antes de iniciar una novela, ¿la planificas mucho o te dejas llevar por la inspiración?

Planifico. Sobre todo con las novelas negras, porque tienes que saber a dónde va la historia para poder mantener al lector en vilo. Con las otras me dejo llevar más por la historia.

¿Eres una escritora de las que escriben a mano o te decantas por las nuevas tecnologías?

Escribo a mano y con lápiz. Me encanta el sonido del grafito rascando sobre el papel. Es mi música. Así trabajo por las mañanas. Por la tarde, suelo pasar lo que he escrito al ordenador. En esa fase, lo corrijo y descarto todo aquello que no me convenza.

¿Cómo es un día en la vida de una escritora como tú?

No tiene nada de especial. Me levanto temprano y voy a un café para empezar la jornada de escritura. Eso me obliga a salir de casa (nada de trabajar en bata y rulos). Mientras me dirijo al café, me preparo mentalmente para lo que voy a escribir. Pasó allí una o dos horas y vuelvo a mi escritorio donde sigo trabajando. En las pausas, leo. Por la tarde paso el texto que haya podido escribir por la mañana al ordenador.

¿Eres aficionada a la lectura? ¿Le dedicas muchas horas a lo largo del día?

Si no fuera aficionada a la lectura no podría ser escritora. No se puede escribir sin leer.

¿Qué tipo de literatura te gusta leer?

Leo de todo. Sin orden. Me dejo llevar por impulsos. Por eso tengo muchos libros pendientes en mi biblioteca, porque nunca sé cuál va a ser el próximo y me gusta la idea de recorrer los estantes y decir “este”.

¿Eres lectora de libros de papel o también lees ebooks?

Ambos formatos. El libro electrónico más en los viajes, porque me evita tener que cargar tanto peso. Por eso, algunos libros los tengo repetidos en los dos formatos.

¿Cuál es tu autor favorito? ¿Nos podrías recomendar una obra de él?

No tengo autor favorito. Me gustan muchos autores.

¿Recuerdas algún libro de tu infancia con especial cariño? ¿Cuál es? ¿Por qué le tienes especial cariño?

La venganza de Emilio Salgari. Lo recuerdo con mucho cariño. Conservo todavía el ejemplar de Editorial Molino, que heredé de mi padre. Recuerdo haber leído una y otra vez la historia del Corsario Negro. Me emocionaban sus aventuras, su anhelo de vengar la muerte de sus dos hermanos, los escenarios exóticos, la historia de amor imposible, porque, por supuesto, se enamora de la hija de su archienemigo. Ese libro me hizo lectora apasionada y voraz.

¿Qué estás leyendo ahora?

Algunos de los libros que compré cuando estuve en la Feria del Libro de Madrid: Una novela de Sabino Méndez, Literatura universal, y un libro de relatos de Manuel Moyano, titulado El abismo verde. También estoy releyendo algunos relatos de Edgar Allan Poe, gracias a la bellísima edición ilustrada por María Espejo que ha editado Reino de Cordelia

¿Si tuvieras que recomendar una novela cuál sería?

No sabría cuál elegir. Hay muchas.

¿Qué autores clásicos y contemporáneos te han influenciado como escritora?

La lista es tan larga que no sabría ni por dónde empezar. Los escritores somos como esponjas. Todo lo que leemos se incorpora de un modo u otro en nuestra escritura.

¿Hay algo que haya influido en tu manera de escribir como la música, el cine, alguna vivencia, tus raíces…?

Todo. Tal vez cabría destacar el hecho de que vivo desde hace veintiséis años en Alemania, como una de las vivencias determinantes.


Hablemos ahora sobre tu novela, La luna en las minas:

¿De dónde surgió la idea de escribir esta novela?

De la necesidad de hablar de un tema que me interesa y me toca mucho, la emigración, el ser extranjero. Pero quería darle un carácter diferente. De ahí el recurso a un elemento fantástico.

¿Cómo te organizaste para escribirla?

Como hago siempre. En cuanto supe lo que quería contar y cómo iba a hacerlo, preparé una estructura del texto para tener un hilo que siguiera los pasos del personaje. Marqué el presente de la historia en el momento en que decide marcharse a Alemania y narré el pasado como flashbacks no cronológicos, sino integrados en el presente por asociaciones, recuerdos… Era trabajo de filigrana.

¿Tiene alguna historia real detrás? ¿Es muy diferente de la que acabas explicando en tu novela?

No hay una historia real detrás. Y, aunque suene paradójico, hay muchas, las de los emigrantes, cuyas experiencias han encontrado poco eco en la literatura española.

¿Tenías claro desde el principio cómo escribirías la novela? ¿Qué fue lo más complicado de la escritura de La luna en las minas?

Sabía que iba contar la historia de los emigrantes españoles que se marcharon a Alemania a trabajar en las minas de una manera documentada, pero que no quería una novela realista al uso, por eso decidí desde el principio introducir el elemento del hombre lobo, pero sin hacer uso de los recursos propios de la novela fantástica o gótica. Es una novela realista en la que es plausible que el protagonista sea un hombre lobo. Por eso lo más complejo fue crear un mundo en el que resultara verosímil.
Encontrar el tono adecuado. La voz narradora capaz de hacer creíble la historia de Joaquín, de hacer que el lector empatice con este muchacho marcado por una maldición, que entienda su sufrimiento por no querer seguir el impulso de matar de la bestia que lleva dentro.

¿Cómo fue ese momento de ponerte a escribir la primera frase de la novela?

Sinceramente, no lo recuerdo. Pero en las diversas transformaciones que sufrió el texto, la frase inicial cambió de ubicación. Ahora esa escena ya no es la primera de la novela.

¿Te llevó mucho tiempo escribirla?

Bastante. En realidad varios años. Porque en una primera versión se trataba de un relato largo. Al terminarlo, no quedé del todo convencida, algo fallaba, que no me convencía. Descubrí después que en parte se debía a que había llevado la parte de la historia de la infancia y la juventud de Joaquín a Galicia, porque lo asociaba a la tradición del hombre lobo, y eso resultaba artificial. Fue en el momento en que trasladé la historia a un territorio propio, el Maestrazgo y, más concretamente, el pueblo de mi abuelo, Vistabella, cuando la historia cobró vida, cuando el lobo empezó a caminar con paso firme.

Para los que no conocen tu novela, ¿qué destacarías de ella? ¿Por qué el lector debería elegirla?

¡Qué pregunta más difícil! Yo sólo puedo decir que es algo diferente a todo lo que he escrito hasta el momento y que espero que sea lo mejor.

Y ahora hablemos del futuro:

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto? ¿Nos puedes contar algo sobre él?

Estoy trabajando en un nuevo proyecto, pero nunca hablo de lo que me llevo entre manos.

¿Qué consejos darías a los escritores noveles que desean que sus novelas sean publicadas?

No me atrevo a dar consejos, pero por propia experiencia sé que se necesita mucha paciencia, constancia, autocrítica, capacidad de aceptar críticas, resistencia al desaliento, muchas lecturas y muchas páginas tiradas a la papelera.

Para acabar, si quieres decir algo a los lectores de esta entrevista las siguientes líneas son todas tuyas.

Pues sólo me queda darte las gracias a ti por la entrevista y a los lectores por haberla leído.

Muchas gracias, Rosa, y mucha suerte con La luna en las minas y tus proyectos futuros.

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2 comentarios:

  1. Gracias por el aporte, no conocía a la autora.Besos

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  2. Buena entrevista. Me ha gustado conocer más a fondo a la autora.
    Besos

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